María Antonia Díez a, Iciar Arteagoitia b, Ricardo Blanco c, Irati Bustinza c, Juan del Arco d, Margarita Olagorta c
a Dra. en Farmacia, Coordinadora Grupo de Fitoterapia COFBI.
b Dra. en Medicina, Profesora asociada UPV/EHU.
c Ldo. en Farmacia, Adjunto Farmacia Comunitaria.
d Dr. en Farmacia, Director Técnico COFBI
Comunicación en forma de póster en el 9º Congreso de Fitoterapia de SEFIT, Menorca, 18-21 de mayo de 2017

Oficina de Farmacia. Autor: Andrés Rueda
Introducción
El consumo simultáneo de plantas medicinales y fármacos en España oscila entre 33-59,6%. Del 74,8-86,4% no lo ha comunicado a ningún profesional sanitario.
A pesar de que el tratamiento antitrombótico es uno de los más utilizados, su asociación con plantas medicinales capaces de alterar el INR (manzanilla, ginkgo, anís verde, arándano rojo, té), no ha sido suficientemente estudiada.
Objetivos
Conocer el uso simultáneo en las farmacias de Bizkaia de los antitrombóticos más usados y plantas medicinales que podrían alterar el INR. Evaluar la comunicación sanitario-paciente al respecto.
Material y método
Se diseñó un estudio observacional, descriptivo, transversal, multicéntrico tras realizar un piloto previo. Del 9/5/2016 al 2/6/2016, por muestreo consecutivo utilizando Encuestafacil.com, se entrevistó a todos los sujetos en tratamiento con los antitrombóticos más usados (acenocumarol 1 y 4mg y/o ácido acetilsalicílico en dosis iguales o superiores a300 mg) que cumplían los criterios de inclusión. Los datos resultantes se analizaron con Excel.
Resultados
Participaron 43 farmacéuticos, de 21 farmacias. Se entrevistaron 386 sujetos (2 pérdidas): 55,4% hombres y 44,6% mujeres, con una edad media de 73,4 años. 31,4% utilizaban acenocumarol y 69,6% ácido acetilsalicílico. Eran consumidores habituales de plantas medicinales el 48,6% (53,5% las consumían actualmente), con fines terapéuticos 45,4%.
Especies más utilizadas: manzanilla 60,9%, te 28,3%, anís verde 4,3% gingko 3,8%, arándano rojo 3,3%, piña 2,7%. El 22,0% de los sujetos consumía más de una de estas plantas. El tipo de preparación más empleado era la infusión en el 43,9%. Desconocía el riesgo potencial el 81,7% No había informado al personal sanitario el 85,5%, ni éste había preguntado en el 94,2% de los casos.
Conclusiones
Casi la mitad de los encuestados consume plantas medicinales que podrían influir en su tratamiento antitrombótico. Sería conveniente informar a estos pacientes sobre la posible influencia del consumo de preparados fitoterápicos en los resultados del tratamiento antitrombótico, para que sean también conscientes de que deben informar de ello a los profesionales sanitarios que les atienden. En cuanto a estos profesionales es también conveniente que conozcan la posible influencia de estos preparados cuando se registren variaciones injustificadas del INR.